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Iniciativa Nacional para la Reducción de la Transmisión Vertical del VIH en Colombia.

 
     
 

1. Resumen

Las intervenciones dirigidas a reducir la transmisión madre-hijo del HIV tienen un impacto importante en la dinámica y las consecuencias socio-económicas de la epidemiología del SIDA. Globalmente, el peso de los enfermos de VIH/SIDA se está moviendo gradualmente de los hombres a las mujeres, y la mayor vulnerabilidad de las mujeres causada por desigualdades del género y por factores biológicos ampliamente descritos, son factores determinantes del número creciente de mujeres infectadas con VIH. La reducción de la transmisión madre-hijo no sólo es una intervención eficaz para disminuir la incidencia de infecciones pediátricas sino para promover el fortalecimiento de cambios actitudinales y de conducta de las mujeres en sus propias relaciones sexuales. 

 Este proyecto apunta a reducir la transmisión vertical de VIH en Colombia, y está particularmente enfocado al segmento de la población femenina más pobre y sin acceso a servicios de salud proporcionados por el Sistema Nacional de Salud y Seguridad Social (SGSSS). Se basa en una intervención integrada a los programas de Salud Publica de control prenatal y atención perinatal. Las instituciones que aplican a este proyecto, están coordinando actualmente programas piloto para la reducción de la transmisión vertical en seis ciudades colombianas, enfocando sus esfuerzos en la población femenina no afiliada al SGSSS. La experiencia y lecciones aprendidas fortalecerán la capacidad del equipo para la ejecución de este proyecto. 

 2. Objetivos

 2.1. Promover el reconocimiento y la conciencia entre las mujeres colombianas, en edad reproductiva, de la importancia de conocer su estado serológico para la infección por VIH.

 La transición observada en la dinámica epidemiológica de la transmisión sexual del VIH, del predominio causal del contacto homosexual hacia el predominio del contacto heterosexual, particularmente en algunas regiones del país, hace una prioridad cada esfuerzo dirigido a reforzar el reconocimiento de las mujeres de su vulnerabilidad para adquirir la infección. 

 2.2. Ofrecer pruebas gratuitas y oportunas para diagnóstico de VIH, como parte de la atención prenatal de todas las mujeres colombianas embarazadas, particularmente a aquellas no afiliadas al Sistema General de Seguridad Social en Salud.

 La reforma del sistema de salud colombiano, no ha logrado el nivel esperado de cobertura después de cinco años de aplicación del nuevo sistema. Como resultado, aproximadamente el 50% de la población, y aproximadamente el 50% de mujeres en edad fértil, no tienen acceso a un cuidado de salud adecuado y solamente reciben servicios de atención primaria de parte del subsector de salud pública.

 2.3. Proveer atención integral en salud a las mujeres embarazadas infectadas con VIH, incluyendo tratamiento antiretroviral. 

 Varios esquemas han probado ser eficaces en reducir la transmisión vertical del VIH.. Durante los programas piloto actualmente en curso, las instituciones aplicantes han probado con éxito esquemas de monoterapia con AZT y nevirapina. Serán utilizados – y comparados – tres esquemas de tratamiento antiretroviral, de acuerdo con el tiempo de gestación al momento del diagnóstico y el criterio de los médicos tratantes a nivel local.

 2.4. Brindar apoyo psicosocial a mujeres embarazadas infectadas con HIV, y a sus familias.

 Involucrar a los compañeros sexuales y otros familiares de las personas infectadas con VIH, mejora la eficacia de las intervenciones psicosociales orientadas hacia la adquisición de habilidades para cubrir y manejar situaciones difíciles específicas que rodean el diagnóstico de infección con HIV y/o SIDA.  

 2.5. Promover y obtener que las entidades de todo los seguros de salud del Sistema Nacional de Salud y Seguridad Social se involucren y comprometan.

 Aunque el Ministerio de Salud ha determinado que todas las instituciones que integran el SGSSS deben ofrecer la prueba de VIH a todas sus afiliadas embarazadas, las entidades aseguradoras no están siguiendo las instrucciones del Ministerio. Las actividades de promoción y prevención están lejos de ser una prioridad para la mayoría de las EPS y ARS.  

 2.6. Proponer políticas específicas dirigidas a mantener en el nivel mínimo el riesgo de la transmisión vertical en Colombia.

 Las intervenciones dirigidas a la reducción de la transmisión vertical de la transmisión del HIV son más costo - efectivas justamente en países con una baja prevalencia de infección por VIH entre su población general, ya que el impacto que puede esperarse es mucho mayor y la inversión económica menor que en países con epidemias más generalizadas. Estas intervenciones facilitan también el empoderamiento y autonomía de las mujeres para el ejercicio autónomo de su sexualidad y del autocuidado. Teóricamente esto disminuiría la intensidad del curso progresivo de la tendencia epidemiológica previamente descrita.

  3. Justificación 

 A nivel global, alrededor de 14 millones de mujeres en edad reproductiva, son actualmente seropositivas para VIH. Se han informado las proporciones más altas de infección en el Africa Subsahariana; sin embargo, se ha demostrado que el riesgo de infección está aumentando para todas las mujeres que viven en los países en vías de desarrollo en Asia y América Latina. De acuerdo con la clasificación de países según los diferentes estados epidemiológicos, Colombia tiene una “epidemia concentrada”, caracterizada por una baja prevalencia de infección en población general (<1%), por la concentración importante de la infección entre grupos de personas con mayores comportamientos de riesgo alto, y una prevalencia que no excede del cinco por ciento en ningún grupo de población.

 A continuación se presentan algunos aspectos socio-demográficos e indicadores de salud de importancia para este proyecto: 

 INDICADORES                                                            ESTIMACIÓN

 Población                                                                      42’299.301

 Población femenina                                                      21’406.863

 Mujeres en edad reproductiva                                     11'229.034

 Mujeres en edad reproductiva con unión estable      6´175.968

 Número anual de embarazos                                         1'200.000

 Población urbana (%)                                                                    71

 Población viviendo en pobreza absoluta (%)                             22

 Tasa de natalidad cruda (1.000 hab):                                         24.4

 EVN:                                                                         Varones 67.3 / Mujeres 74.3

 Tasa de mortalidad materna (por 100.000 n.v.):                        78

 Tasa global de fertilidad :                                                               2.6

 Tasa de mortalidad infantil (por 1.000 n.v.)                                24

 Estos indicadores nacionales presentados no muestran las grandes diferencias observadas entre regiones, y entre población urbana y rural. Por ejemplo, en la región de la Costa Pacífica, donde la mayoría de la población es de ancestro africano, la esperanza de vida al nacer es 68 años, y la tasa de mortalidad infantil es 37 por 1.000 nacimientos vivos, 20% mayor que el promedio nacional. La tasa de fertilidad global en áreas rurales es 4.4 nacimientos vivos para las mujeres, comparada con el 2.6 en áreas urbanas.

 De especial interés es el alto porcentaje de años de vida perdidos (DALYS o AVISAS) a causa de homicidio (24.6%), comparado al porcentaje de DALYS por esta causa reportados en toda América Latina (3.3%) y en el mundo (1.3%). Durante la última década, la violencia política y el tráfico de drogas ilícitas resultaron en el desplazamiento dentro del país de más de 1’500.000, el 55% de ellos menores de 20 años. 

 En Colombia se inició una reforma de salud a mediados de 1.995. El nuevo modelo es el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), el cual consiste en una combinación de un subsistema de mercado de servicios privados regulados y un subsistema subsidiado por el Estado. Son llamados el régimen contributivo y el subsidiado. El régimen contributivo se basa en un sistema de seguros pagado por los empleadores y los empleados, y el régimen subsidiado se basa en el principio de solidaridad dirigido a la población de bajo estrato socioeconómico y financiado principalmente por el Estado. Un tercer régimen transicional fue diseñado para las personas que no están afiliados a ninguno de los dos regímenes principales. Se hizo pensando que esa categoría no debería existir mas allá del año 2005, pero hay suficiente evidencia de que el proceso de afiliación y la cobertura financiera de los dos principales regímenes no se logrará para esa fecha.

 Las actividades de atención y control prenatal a nivel regional y local en la mayoría de los departamentos siguen las guías del programa nacional implantado desde los inicios de los años sesenta. Aunque la responsabilidad de las actividades de este programa se comparten ahora con las entidades aseguradoras de salud, el sector público de salud mantiene estos programas, particularmente enfocados al segmento de la población mas pobre. La cobertura de los cuidados prenatales es de 89.2 en áreas urbanas y 71% en áreas rurales, con una cobertura global del 83.2%.

 De acuerdo con la legislación nacional vigente sobre SIDA, las personas que viven con VIH/SIDA tienen garantizados los servicios integrales de salud, incluyendo el costo de los tratamientos antiretrovirales. También es obligación de las entidades del SGSSS ofrecer la prueba del HIV a las mujeres afiliadas que se encuentren embarazadas. Sin embargo varias de esas instituciones hacen caso omiso de esta normatividad.

 Actualmente, alrededor del 52% de la población está afiliada al régimen contributivo o al subsidiado del SGSSS. El 48% restante no tiene definida una cobertura de salud y seguridad social y se supone que el Estado tiene la responsabilidad de todos los costos que ocasione la atención en salud, incluyendo los de las personas que viven con VIH/SIDA. Sin embargo, las instituciones de salud pública regionales y locales no pueden cubrir los costos de las pruebas de HIV y de las drogas antiretrovirales. Por lo tanto, podríamos asumir que cerca del 50% de los colombianos diagnosticados como viviendo con VIH y SIDA tienen acceso a atención en salud, incluyendo los medicamentos antiretrovirales. El SGSSS está enfrentando serias dificultades para obtener una mayor cobertura de la población. Colombia está viviendo una profunda depresión económica, agravada por el conflicto armado. De otra parte, la respuesta nacional a la epidemia de SIDA ha sufrido un deterioro progresivo desde mediados de los 90. La responsabilidad de las actividades de promoción y prevención ha sido transferida parcialmente a las aseguradoras de salud que integran el SGSSS y la mayoría de estas entidades se concentran principalmente en la disminución de los costos de atención en salud y en le incremento de sus ganancias, sin prestar mucha atención a la vigilancia epidemiológica y a las acciones en promoción y prevención. De hecho, la mayoría de las EPS y ARS no están ofreciendo la prueba de HIV voluntaria a las mujeres embarazadas como parte de sus programas de rutina de control prenatal.

 El primer caso de SIDA en Colombia se registró en 1983. Hasta diciembre de 1999 el reporte acumulado del número de personas que vivían con HIV/SIDA era de 16.854 personas. De ese total 5.269 fueron reportados como casos de SIDA y 11.593 como seropositivos portadores asintomáticos, 87% de los cuales eran hombres y el resto mujeres. Se han registrado un total de 3.472 casos de muerte por SIDA. Las estimaciones sobre el total de personas que viven con HIV/SIDA varían de 120.000 a 240.000. La tasa de incidencia anual de HIV/SIDA se incrementó de <0.1 para hombres y mujeres en 1985 a 10.2 para hombres y 1.7 para las mujeres en 1.998. La transmisión sexual ocurrió en el 87% de los casos reportados, la transmisión madre-hijo en el 1.4% y la transmisión sanguínea en el 0.6% de los casos. No hay datos sobre la forma de transmisión en el 11% de los casos registrados. Entre los casos de transmisión sexual, el 43% fueron heterosexuales, el 36.7 homosexuales y el 20% bisexuales. La relación hombre-mujer cambió de 18:1 en 1986 a 4:1 en 1998. Del total de infecciones por HIV reportadas, el 44% correspondían a personas entre los 15 y los 35 años de edad. La ciudad de Bogotá reportó la mayoría de los casos con 7.209 casos. De acuerdo con un estudio realizado en el país sobre el impacto socioeconómico de la epidemia de SIDA, el 42% de los casos reportados correspondían a personas que vivían en condiciones socioeconómicas bajas o muy bajas.

 La interpretación de los datos de vigilancia al nivel nacional no siempre corresponde a las tendencias epidémicas locales y regionales. El análisis de los datos regionales recogidos entre 1990 y 1995, junto con los resultados de los estudios anónimos de 1992 y 1999, indicó que hay diferencias geográficas importantes en el modo predominante de transmisión de HIV a través del contacto sexual. El contacto homosexual es el modo predominante de transmisión en Bogotá, y en la región Occidental Central. En estas áreas, los hombres que tienen sexo con hombres representaron mas del 50% de las infecciones registradas entre 1990 y 1995, con una proporción de hombre a mujer allí de 28:1 y 9:1, respectivamente. Por contraste, en el Caribe y en la región nor-oriental, la infección de HIV se ha extendido principalmente a través del contacto heterosexual, con una proporción de varón a mujer de 2.7:1. En el departamento del Atlántico, el 47% de las mujeres que se diagnosticaron como positivas para HIV entre 1996 y 1999, estaban casadas o tenían una relación sexual estable. Esto significa que en Colombia la epidemia ya está afectando a las personas no consideradas tradicionalmente de estar en alto riesgo de adquirir la infección de VIH. 

 Los estudios de vigilancia centinela se han llevado a cabo en un número variado de ciudades (el estudio más grande se dirigió en 1999, en once ciudades) entre las mujeres embarazadas, obreros del sexo femenino y pacientes de enfermedades de transmisión sexual. Los resultados de prevalecida han ido de 0.2% a 3.3%, y las prevalencias más altas se obtuvieron en la ciudad de Barranquilla (3.3% entre trabajadoras sexuales en 1996; 1.1% y 0.8% entre las mujeres embarazadas en 1996 y 1999, respectivamente). 

 El primer caso de transmisión vertical en Colombia se informó en 1987. Desde entonces, se han registrado 257 casos de infección pediátrica, con un aumento sostenido desde 1995. El aumento observado en el número de mujeres infectadas recientemente informadas, particularmente las mujeres con compañeros sexuales estables, permite predecir un aumento en transmisión de madre-a-hijo de HIV. La ejecución de este proyecto facilitará la aplicación futura de un programa nacional sostenido que apunte a la reducción progresiva, y en el futuro, a la eliminación de la transmisión vertical del HIV en Colombia.

 

4. Descripción de las actividades

 4.1 Coordinación con los Profesionales de la Salud que trabajan en Instituciones de Salud Publica Regionales.

 Se realizará en Bogotá una reunión inicial de coordinación, de 8 horas de duración, con aproximadamente treinta profesionales - dos profesionales integrantes de cada equipo regional -, quienes representan las principales Instituciones de salud de los quince departamentos involucrados en el proyecto. Durante la reunión se explicarán, discutirán y acordarán los principales aspectos logísticos del proyecto. Los equipos regionales del proyecto serán coordinados por un profesional de la salud del sector publico con amplia experiencia en el manejo de programas regionales de prevención de ETS/SIDA. Los equipos regionales del proyecto definirán los facilitadores de salud y los Hospitales donde se desarrollarán las actividades educacionales y clínicas y los procedimientos de laboratorio que se llevarán a cabo en su región, dando prioridad a las comunidades y localidades más pobres, y a las mujeres no afiliadas al SGSSS. Las principales actividades y procedimientos serán los siguientes: 1) promoción de las pruebas diagnósticas para VIH y consejería pre-prueba, como parte de las actividades educativas dirigidas a la mujer embarazadas durante las actividades regulares de los programas de cuidados prenatales; 2) toma y procesamiento de la prueba presuntiva de ELISA; 3) consejería post-prueba; 4) suministro de tratamiento antirretroviral y el seguimiento clínico; 5) apoyo psicosocial a las mujeres infectadas y a sus familias; 6) cuidados a la madre durante el embarazo y el parto, incluyendo la operación cesárea; 7) tratamiento y seguimiento del recién nacido; y 8) valoración nutricional y provisión de fórmulas para reemplazar la leche materna.

 El equipo de coordinación nacional será presentado a los equipos regionales (compuestos por profesionales de la salud de los programas de control y atención prenatal de los hospitales y centros de salud y otras clínicas ambulatorias, y por personal local de Redsalud), en una serie de cinco reuniones de coordinación regional para ser sostenidas en cinco ciudades seleccionadas. Agrupando el personal de departamentos vecinos se disminuirán costos en estas actividades regionales iniciales. La experiencia y las lecciones aprendidas durante nuestro trabajo en las ciudades en donde el programa piloto se ha llevado a cabo serán de utilidad para los arreglos logísticos. 

4.2 Diseño, producción y pautaje de un comercial de T.V. a través de canales nacionales y regionales.

 La cooperación de los canales públicos se puede obtener principalmente a través de los espacios cívicos. Sin embargo, esos espacios libres son muy cortos y los dan frecuentemente a unas horas de bajo rating; el diseño y pautaje de un comercial de T.V directamente relacionado con el proyecto es una de las actividades iniciales a ser ejecutadas. Contamos con una lección importante aprendida dada por la producción de un comercial de T.V por una ONG que trabaja en Cali y que fue desplegado por un canal publico regional. El comercial se basaba en la pregunta “Es usted una Madre-SIDA?”, el cual fue considerado como intimidatorio y discriminatorio por otras organizaciones no gubernamentales, grupos feministas y por las personas que viven con HIV/SIDA. Debido a estas quejas y presiones, se suspendió el pautaje de dicho comercial. Nuestro propósito es desarrollar ejercicios de grupo focales para proponer el contenido más adecuado en los nuevos comerciales. Una vez producidos, éstos se pautarán por los canales nacionales y regionales, iniciando dos semanas antes del comienzo de la oferta de las pruebas diagnósticas para VIH. Aparte de anunciar que la prueba es gratuita para las mujeres no afiliadas al Sistema de Seguridad Social, el “marketing” de este proyecto facilitará que las mujeres afiliadas al Sistema de Seguridad Social tengan claridad sobre su derecho a que se les ofrezca la prueba de VIH como parte del cuidado prenatal de rutina.

 4.3 Entrenamiento en consejería pre y post prueba, con los facilitadores de los equipos regionales y locales

 Se llevará a cabo una sesión de entrenamiento (8 horas, 30 participantes) dirigida a trabajadores de salud de los centros y hospitales seleccionados a nivel local. Se proveerá entrenamiento en aspectos psicosociales relacionados con el VIH/SIDA, en aspectos específicos de la transmisión madre-hijo, y particularmente sobre la consejería pre y post prueba y el consentimiento informado.

 4.4 Entrenamiento en técnicas y modelos de intervención para la provisión de apoyo psicosocial a las mujeres infectadas con VIH y a sus familiares.

 Se llevará a cabo un entrenamiento (sesiones de 2 días) con psicólogos que trabajan en las instituciones de salud públicas regionales. La mayoría de psicólogos que participarán ya tienen algún nivel de experiencia, en los programas del SIDA regionales, en actividades de apoyo psicológico a las personas y familias afectadas por el VIH/SIDA. Ellos tendrán la tarea de reproducir la sesión de entrenamiento con psicólogos y otros educadores de salud que trabajan en los sitios del proyecto del nivel local. 

 4.5 Consejería, oferta de pruebas de VIH y recolección de información básica.

 Estos procedimientos se dirigirán previamente en los medios de salud locales definidos en cada uno de los departamentos participantes. Se incorporará a las actividades regulares de cuidado prenatal proporcionadas en aquéllas instituciones de salud. Se ofrecerán pruebas de HIV a todas las mujeres embarazadas acompañadas por una consejería después de la prueba, y una encuesta de valoración de riesgo para coleccionar datos demográficos básicos y datos de comportamientos de riesgo.

 4.6 Consentimiento informado.

 El consentimiento informado por escrito se obtendrá de todos los participantes del estudio. La forma de consentimiento informada se escribe en lenguaje sencillo y fácil de ser entendido por personas con educación básica. Incluye el título del proyecto, una descripción breve del propósito y sus procedimientos, la convicción de confidencialidad de toda la información que se obtuvo, y las firmas del participante y de un testigo. Se adjuntan formatos de consentimiento informados usados en los programas piloto (en español).

 4.7 Recolección de las muestras de sangre y Procedimientos de Laboratorio.

 Después de obtenido el consentimiento por escrito, se tomará una muestra de sangre (un tubo de sangre de 5 ml anticoagulado o no anticoagulado para prueba de anticuerpo de HIV) usando las precauciones universales para el manejo de fluidos del cuerpo; se puede usar suero o plasma en la prueba. Se retira el suero o plasma lo más pronto posible de las células rojas para evitar la hemólisis. Se deben usar especímenes no hemolizados; los especímenes que contiene fibrina o cualquier tipo de precipitados puede dar resultados de la prueba inconsistentes. Las muestras deberán ser clarificadas antes de la prueba. El suero o plasma se puede almacenar de 2-8ºC por 5 días. Si se van a guardar por períodos mayores a 5 días, se deben congelar; evitando múltiples procedimientos de congelación-descongelación. Cuando los especímenes van a ser enviados, se deben empacar de acuerdo con las regulaciones nacionales de transporte de agentes etiológicos.

 Los anticuerpos anti-VIH serán medidos por una prueba de inmunoanálisis (ELISA); los especímenes con valores menores al valor límite se consideran no reactivos para el criterio de la prueba y negativos para anticuerpos; no se requerirán futuras pruebas. Las muestras con valores de absorbancia iguales o mayores al valor límite se considerarán inicialmente reactivas para el criterio de la prueba y el paciente deberá ser reconfirmado con una nueva muestra. Los especímenes que inicialmente son reactivos y que no reaccionan en cualquier otra prueba repetida, se consideran negativos para los anticuerpos a VIH-1. Si es reactivo de manera repetida, la probabilidad de que los anticuerpos a VIH -1 estén presentes es alta, sobre todo en los especímenes con valores de muy alta absorbancia.

 La prueba de Western Blot (WB)se usará como confirmatoria para aquellos especímenes que se encuentren reactivos con la prueba de ELISA. Los antígenos virales VIH-1 específicos separados se incorporan hacia las bandas electroforéticas y procedimientos del electrotransblot, combinándolo con un péptido VIH -2 sintético específico en la misma tira que permite la delineación extensa del anticuerpo a las proteínas virales específicas. Cada tira también incluye un control de muestra para minimizar el riesgo de falsos negativos La presencia o ausencia de anticuerpos a VIH -1 en una muestra se determinan comparando cada tira de nitrocelulosa con los controles no-reactivos, reactivos y fuertemente reactivos. Deben grabarse resultados para cada banda descubierta, interpretando los resultados como negativo, positivo o indeterminado, según las pautas de criterio recomendadas por los C.D.C. de Atlanta y ASTPHLD, cuando la prueba identifica por lo menos una banda ENV(gp 41, gp 120/160)  y p24 .

 Las pruebas de WB confirmatorias se realizarán en tres laboratorios de referencia regionales situados en Barranquilla , Medellín y Cali y en el Laboratorio Nacional de Referencia de Virología del Instituto Nacional de Salud en Bogotá, dependiendo del origen geográfico de la prueba positiva de ELISA. Para el caso todas las pruebas positivas de Elisa que sean reportadas de las ciudades del Caribe se confirmarán en Barranquilla.

 El conteo de células CD4+ y CD8+ se efectuará en una ocasion durante el seguimiento clínico de las mujeres gestantes diagnosticadas con infección por VIH. Los resultados se reportarán como conteo absoluto de linfocitos CD4+, CD8+ y razón de CD4 / CD8 y CD4 / CD3.

 La cuantificación de la carga viral es considerada actualmente como el mejor marcador de la progresión de la enfermedad y del tratamiento antiretroviral a supervisar, permitiendo detectar cuándo un esquema de tratamiento está perdiendo su habilidad de suprimir la replicación viral.

 La carga viral se practicará una vez antes del parto a todas las gestantes infectadas en seguimiento y al neonato a los tres y seis meses de edad.

 El RNA viral plasmático será cuantificado por PCR- Polymerase Chain Reaction- . La prueba es basada en cinco procesos: preparación del espécimen, transcripción inversa del ARN “blanco” para generar cDNA, amplificación de PCR de cDNA “blanco” utilizando “primers” complementarios específicos, hibridización de los productos amplificados en sondas de oligonucleotidos específicos al “blanco”, y detección de los producto simplificados ligados al “primer”, por determinación colorimétrica. Esta cuantificación del RNA viral se realiza con el Quantitation Standard (QS).

 

4.8 Manejo y procesamiento de la información recolectada

 

Los formatos de recolección de información personal y de laboratorio serán almacenados en los lugares de coordinación regional del proyecto (ciudades capitales), guardando las normas de seguridad requeridas. La información recolectada en formularios se editará y se incorporará en una base de datos Access o Epi-info, en el nivel regional. Los formatos con información correspondiente a las mujeres diagnosticadas con la infección por VIH , serán enviados al equipo coordinador nacional.

 

4.9 Notificación y entrega de los resultados de la prueba

 

A todas las mujeres embarazadas a quienes se le realice la prueba de HIV se les hará un seguimiento una o dos semanas después del tamizaje. La notificación y entrega de los resultados positivos la hará un profesional de la salud entrenado (médico, sicólogo, enfermera o trabajadora social); también serán informados sus familiares, incluyendo el compañero sexual, siempre contando con la aceptación de la paciente. Se iniciará la intervención farmacológica y se hará seguimiento clínico a la paciente.

 4.10 Manejo clínico de la gestante infectada y de su neonato.

 A todas las mujeres embarazadas que sean diagnosticadas como infectadas con VIH, se les ofrecerán las siguientes opciones de tratamiento antiretroviral: monoterapia con zidovudina, terapia combinada con zidovudina y lamivudina  o  monoterapia con nevirapina. Estos serán los esquemas “standard” utilizados  durante el proyecto, pero serán susceptibles de modificación según la historia particular de cada paciente y el criterio de los médicos infectólogos o internistas de los niveles regional y local. Si bien en los programas piloto, la opción de tratamiento más usada ha sido la monoterapia prolongada con Zidovudina ( 600 mgr. de AZT diario, iniciado a la semana 14 de embarazo seguido por 2mg/Kg de AZT IV durante el trabajo de parto y el parto y 2mgs/Kg/ dia vía oral durante 6 semanas, para el neonato). En la experiencia de otros países, se ha observado que el tratamiento con la combinación de Zidovudina y Lamivudina (Estudio PETRA), suministrado alrededor de un mes antes del parto, ha mostrado también ser efectivo en la disminución del riesgo de transmisión.

 Cualquier decisión de ofrecer una terapia triple implicará que el tercer medicamento sea suministrado por la institución local a cargo del proyecto o por la entidad de salud pública territorial respectiva.  La combinacion triple más  recomendada para mujeres gestantes es  ZDV+ LAV+ Nelfinavir.  Otra alternativa documentad en tratamiento de adultos (no gestantes)  y que podría ser  utilizada en este proyecto es  ZDV+LAV+NVP.

 El tratamiento corto con AZT se ha instalado también cuando la infección por VIH se hace en un estado avanzado del embarazo (300mg diarios de Zidovudina iniciado en la semana 34 hasta la iniciación del trabajo de parto. El recién nacido recibe el tratamiento descrito arriba. Sin embargo, de acuerdo con los resultados preliminares del estudio HIVNET 12, la monoterapia con 200 mg de nevirapina oral (mejor tolerado que el AZT) durante el trabajo de parto, seguido por la administración de una dosis única de 2mgs/Kg vía oral en el recién nacido (la vida media del la nevirapina es más larga en los neonatos, comparada con los niños mayores) a los 2 o 3 días de nacidos, ha mostrado ser más efectivo en la reducción de la transmisión vertical que la opción del esquema corto con AZT.

 

En este proyecto nos proponemos comparar la efectividad de las diferntes opciones de tratamiento; 1) monoterapia con zidovudina durante el embarazo (600mg./dia), iniciando entre la semana 14 y la semana 30, más ZDV intraparto (2mg./kg/hora la primera hora y luego 1 mg./kg/hora hasta el momento del parto) y al recién nacido  (2mg./kg/dia por seis semanas), 2) combinación de zidovudina y lamivudina (300mg. AZT y 150 mg. de LMV dos veces al día) via oral  durante el último mes de embarazo, AZT i.v. durante el parto (2mg./kg/la primera hora y luego 1 mg./kg./hora hasta el parto) y AZT al recién nacido(2mg./kg/dia por seis semanas) y 3) Monoterapia con Neviparina durante el trabajo de parto(200 mgs/dia durante el T de P) y en una dosis única para el recién nacido(2mg./kg/dia al segundo o tercer dia de nacido). La opción a ser utilizada en los diferentes sitios del proyecto, dependerá de la edad gestacional al momento del diagnóstico y del criterio acordado con los médicos tratantes de los niveles regional y local.

 

El manejo clínico y el monitoreo de la mujer embarazada y su recién nacido serán llevados a cabo por pediatras y ginecólogos que trabajen en los principales hospitales públicos localizados en las 15 ciudades principales ubicadas en el estudio. Para este propósito todas las mujeres embarazadas infectadas con HIV diagnosticadas en los 18 departamentos del proyecto serán canalizadas a la ciudad capital, para el parto por cesárea en el principal hospital público; se hará una consejería por expertos sobre nutrición infantil y alternativas de alimentación.

 El monitoreo y el seguimiento clínico incluye visitas médicas mensuales de rutina, medidas de carga viral al mes y a los 6 meses de edad, y conteo de linfocitos CD4 a todos los neonatos con resultado positivo de la prueba de RNA viral. La interpretación de los parámetros inmunológicos en los niños y la terapia de tratamiento serán supervisados por pediatras especializados.

 

4.11 Apoyo psicológico a las mujeres gestantes infectadas con VIH y a sus familias

 Todas las mujeres embarazadas que se encuentran recibiendo tratamiento antiviral serán incluidas en un programa de apoyo psicológico, coordinado por profesionales de los equipos regionales.  Las sesiones de apoyo y asesoría incluirán a los compañeros sexuales y otros familiares. La situación de equilibrio, la aceptación, la autoestima, el autocuidado, el enpoderamiento y el cuidado domiciliario serán enfocados prioritariamente en esas sesiones, incluyendo una combinación de estrategias adaptativas. Los participantes serán motivados a expresar libremente sus temores y creencias. Se prestará especial atención al desarrollo de las habilidades para afrontar situaciones “incontrolables”.

 

4.12 Consejería sobre nutrición infantil y planificación familiar y suministro de formula láctea de reemplazo

 Todas las madres infectadas con HIV recibirán la información y serán aconsejadas para evitar la lactancia materna y si se ofrecerá una formula láctea de reemplazo durante tres (seis?) meses después de nacido. Las madres también serán informadas acerca del hecho de que perderán el efecto anticonceptivo de la lactancia, teniendo entonces mayor riesgo de quedar nuevamente embarazadas a menos que se tomen precauciones alternativas.

 

 

4.13 Abogacía para la afiliación de las madres infectadas y de sus neonatos, al Sistema General de Seguridad Social en Salud.

 Los equipos regionales que están trabajando en los programas piloto arriba mencionados, han abogado por la afiliación de las madres infectadas con VIH y su recién nacido al régimen subsidiado del SGSSS. Los resultados han variado en las diferentes ciudades. La decisión final de este aspecto es tomada por el alcalde y/o por el gobernador y por los cuerpos directivos de las entidades aseguradoras del régimen subsidiado. Este no es un proceso fácil y los logros serán variables dependiendo de la región y probablemente de las habilidades de negociación del profesional de salud a cargo del programa.

 

4.14 Control de calidad

 Las medidas de control de calidad cubrirán todos los aspectos operacionales del proyecto e incluirán visitas periódicas por el equipo coordinador regional a nivel local, como también visitas del equipo nacional a los sitios de ejecución regionales y locales El control de calidad de los procedimientos de laboratorios y de las pruebas serán hechas por profesionales del laboratorio nacional de referencia de virología del Instituto Nacional de Salud. Serán supervisadas las pruebas de VIH ofrecidas y los procesos de consejería.

  

5.  METODOLOGIA

 Los pasos a seguir para la implementación del proyecto, serán similares a los de los programas piloto llevados a cabo en seis ciudades. La experiencia de trabajo de la Federación REDSALUD en los 15 departamentos propuestos, facilitará la coordinación con las autoridades de salud regionales y locales. Contamos con el apoyo político del Ministerio de Salud y consecuentemente con el de las autoridades de salud pública regionales y locales. Una diferencia importante con los programas piloto, es que contaremos con un coordinador nacional de tiempo completo, un asistente administrativo de tiempo completo y dos técnicos de medio tiempo encargados del trabajo secretarial, trámites de adquisición y distribución de insumos, manejo de inventarios y manejo y procesamiento de la información.

 Las reuniones de coordinación inicial que se llevarán a cabo en Bogotá y en cinco ciudades más, servirán para estandarizar los criterios y procedimientos para la ejecución del proyecto a nivel regional y local. Como se hizo durante la ejecución de los programas piloto, los ginecólogos, obstetras y pediatras que trabajan en los principales hospitales públicos de las ciudades serán invitados a hacer parte del equipo de coordinación regional. El propósito de esta invitación es obtener su compromiso e involucrarlos en el proyecto de manera particular para el manejo clínico de la mujer infectada con HIV, durante la última etapa del embarazo, el trabajo de parto y el parto para las ciudades del recién nacido.

 El diseño y producción de un mensaje de televisión promoviendo la prueba de VIH entre las mujeres en edad reproductiva, contará con la cooperación del equipo de comunicaciones de la representación nacional de UNICEF. Esto fue comunicado por el representante de UNICEF al grupo temático de ONUSIDA en Colombia. El ejercicio de grupos focales estará orientado a obtener consenso sobre el contenido de los mensajes. Se negociarán bajos costos para la emisión de los comerciales de T.V. con los canales privados de T.V, como parte de una de las principales estrategias del Plan Estratégico Intersectorial Nacional ante el Vih/SIDA, cuyo diseño fue facilitado por la representación nacional de ONUSIDA en Colombia. También serán utilizados “espacios cívicos” en los canales de T.V. nacionales, con la cooperación del Ministerio de Comunicaciones.

 Las sesiones de entrenamiento dirigidas a los trabajadores del campo del nivel regional y local, en clínicas prenatales, se ejecutarán bajo la directa responsabilidad de los equipos coordinadores regionales, con la estrecha colaboración del equipo coordinador nacional.

 El suministro y distribución regular de la papelería, de los reactivos diagnósticos y de las drogas antivirales así como los materiales para la recolección de las muestras de sangre serán responsabilidad de los equipos coordinadores y administrativos del nivel nacional y regional, incluyendo el personal administrativo de la Federación Redsalud.                                                                                                            

Todas las actividades clínicas prenatales que se realicen a nivel local serán reportadas mensualmente al nivel regional, incluyendo toda la papelería de los registros. Los resultados parciales del nivel regional se reportarán trimestralmente al coordinador nacional. Las pruebas de ELISA para diagnóstico presuntivo de infección por VIH se realizarán en los laboratorios de Salud Pública de las 15 ciudades y las pruebas confirmatorias en 3 laboratorios regionales de referencia y en el Laboratorio nacional de Virología del INS. Se anexan los algoritmos de los procedimientos seguidos durante el programa piloto incluyendo las consultas clínicas prenatales y el manejo de los pacientes.

 Se coordinará en una vía del nivel local al regional el monitoreo de las mujeres embarazadas que reciben tratamiento antirretroviral, por médicos generales y especialistas del sector público, hasta la semana 36 de embarazo. Las pruebas de laboratorio de rutina, aparte de las requeridas para el monitoreo, serán cubiertos con el presupuesto del proyecto. Las cesáreas se realizarán en el principal hospital público regional y la administración I.V. de AZT a las madres y oral a los recién nacidos será supervisada por personal clínico especializado.

 El suministro de drogas antirretrovirales será subsidiado por Redsalud y por Onusida a través del Proyecto. En la búsqueda de provisión de fórmulas infantiles para la sustitución de la leche materna miraremos la cooperación de la Empresa privada para obtener un subsidio parcial para la provisión de las formulas lácteas. Esta cooperación se obtendrá dentro de la estrategia “Movilización del Sector Privado”, del Plan Nacional Estratégico.

  

6.  SUPUESTOS Y RIESGOS

 Esperamos tener un alto nivel de aceptación entre las embarazadas, de la prueba de VIH. Durante el desarrollo de los programas piloto, aproximadamente el 81% de las mujeres han aceptado practicarse la prueba de VIH. Se han observado algunas diferencias de acuerdo a la región geográfica, llegando a ser más alto el nivel de aceptación entre las mujeres de la región Caribe y en Villavicencio.

 El mayor riesgo relacionado con el proyecto es de tipo psicológico, a nivel familiar e individual. Es bien conocido que las personas que son diagnosticadas como seropositivas para VIH, pueden experimentar depresión significativa u otros tipos de trauma psicológico; ante estas probables situaciones, nuestra respuesta es el componente de apoyo psicosocial, dirigido a la mujer infectada y a sus familiares. Es posible también encontrar situaciones de reacciones violentas de parte de los compañeros de las mujeres diagnosticadas con la infección de VIH; se ofrecerá consejería y asesoría específica para el manejo de estas situaciones a todas las mujeres diagnosticadas durante la ejecución del proyecto.

 A nivel regional, se podrán planear futuras intervenciones orientadas a cambio de conducta, dirigidos a las mujeres infectadas con VIH y a sus compañeros. Aunque muchos de los factores subyacentes a las conductas protectoras ante el VIH son los mismos para los individuos infectados que para los no infectados, existen también importantes diferencias. Se han observado cambios de conducta más frecuentes después de practicarse la prueba de HIV, dentro de los individuos seropositivos que entre los seronegativos. La percepción de la vulnerabilidad de los compañeros sexuales, tiene probablemente un efecto importante sobre la conducta de los individuos diagnosticados con infección por VIH. Las mujeres infectadas que tienen compañeros sexuales no infectados con VIH, están más dispuestas a usar consistentemente el condón, que las mujeres con compañeros con status de seropositivo o que no se han practicado la prueba; esto sugiere que la protección del compañero sexual - más que la autoprotección-, representa la principal preocupación de la mujer infectada con HIV.

 

7.  DURACION Y CRONOGRAMA

 La parte específica del proyecto para la cual se requiere los fondos de la comisión Europea tendría lugar de marzo de 2003 a Diciembre del 2005.

 

8. RESULTADOS ESPERADOS.

 8.1 IMPACTO ESTIMADO SOBRE EL GRUPO OBJETIVO

 De acuerdo con nuestras estimaciones, en los 15 departamentos involucrados en el proyecto ocurren anualmente 635.000 embarazos. Asumiendo que el 50% de esos embarazos corresponden a mujeres que no están afiliadas al SGSSS, habría 316.570 mujeres embarazadas viviendo en el área del proyecto, sin ningún acceso a los servicios de salud por el SGSSS; nosotros esperamos cubrir al menos el 60% de estas mujeres, aproximadamente 190.000 mujeres cada año y obtener la aceptación para realizar la prueba de al menos el 80% de ellas.  Asumiendo que la prevalencia de la infección a nivel nacional de HIV, es de 0.4% dentro de las mujeres embarazadas, se diagnosticarán y recibirán tratamiento 760 mujeres infectadas con VIH cada año. Si se asume que existe un riesgo de transmisión de madre a hijo del 40%, se evitarán al menos 304 infecciones en los recién nacidos cada año. Los beneficios de esa intervención incluyen tanto los costos de tratamiento de los niños infectados con VIH y con SIDA, como también el número total de muertes de niños evitadas.

 Esperamos que manteniendo esta intervención, podamos detener la diseminación de la epidemia a través de la transmisión perinatal y, simultáneamente, aumentar la capacidad y la autoeficacia de las mujeres para protegerse ellas mismas de adquirir la infección de HIV a través del contacto heterosexual. Otro beneficio adicional de este proyecto es el aumento de la capacidad del personal de salud para manejar de manera adecuada todas las situaciones relacionadas con el VIH y el embarazo.

  

8.2. PUBLICACIONES Y OTRAS SALIDAS .

  Inicialmente se publicó en el “INDETECTABLE” – revista fundada en 1996 por un grupo de periodistas y de artistas que viven con VIH/SIDA -, un artículo sobre las experiencias del programa piloto. Esta publicación bimensual tiene una distribución nacional y su financiación lo hace la industria farmacéutica. El programa piloto es parte de las actividades incluidas en el Plan Nacional Estratégico, diseñado y escrito por un grupo de trabajo intersectorial entre junio y diciembre de 1999. Los altos costos de las pruebas diagnósticas y del tratamiento antirretroviral, constituyeron el principal obstáculo para la implementación del proyecto con fondos gubernamentales. Este proyecto constituye una de las principales actividades dentro de la estrategia denominada “Diseño e Implementación de Proyectos Específicos y Programas dirigidos a las poblaciones más vulnerables”.

 Los reportes periódicos de las actividades del proyecto servirán para publicar y editar artículos en revistas y otras publicaciones orientadas hacia la acción social y comunitaria y en publicaciones como INDETECTABLE. Esto contribuiría a dar visibilidad a las actividades del proyecto y a mejorar el conocimiento acerca de las pruebas para VIH durante el embarazo, entre las mujeres afiliadas al SGSSS y a obtener un progresivo compromiso con esta iniciativa, de parte de las entidades aseguradoras de salud privadas. Serán también productos del proyecto las publicaciones científicas sobre los métodos y los resultados preliminares y definitivos. Elaboraremos artículos y/o cartas al editor, para ser publicados en revistas científicas nacionales e internacionales.

  

8.3. SOSTENIBILIDAD DE LAS ACTIVIDADES DESPUÉS DE LA COFINANCIACION.

 La sostenibilidad de esta iniciativa y su extensión al resto del territorio nacional será determinada parcialmente y facilitada por los resultados obtenidos con este proyecto.  La promoción de la conciencia de la búsqueda de la prueba entre las mujeres antes de embarazarse o durante el embarazo, facilitará que las mujeres afiliadas al SGSSS, soliciten la prueba a sus entidades aseguradoras, tal como está normatizado por el Ministerio de Salud. En cuanto a las mujeres no afiliadas al SGSSS, se espera que las autoridades de salud pública regionales mantengan la iniciativa al menos en aquellas actividades relacionadas con la provisión de pruebas diagnósticas gratuitas y de tratamientos antirretrovirales, contando en ocasiones con el apoyo financiero de  ONUSIDA y con el subsidio parcial de los antirretrovirales por parte del Fondo de Medicamentos para las Enfermedades de Alto Impacto Social. También se espera una ampliación de la cobertura de la afiliación por el SGSSS, en los próximos años.

  

8.4. ASPECTOS SOCIOCULTURALES

 La mayor vulnerabilidad de las mujeres para adquirir las enfermedades de transmisión sexual y la infección por HIV, comparada con la de los hombres, se ha descrito ampliamente en la literatura.  Factores biológicos junto con desigualdades sociales económicos y de género son el principal determinante del fenómeno.  De otro lado, las estrategias de prevención para HIV son dirigidas principalmente y decididas por hombres.

 La aceptación social en Colombia y otros Países de América de que los hombres tengan más encuentros sexuales que las mujeres es muy frecuente; podría decirse que para muchas mujeres colombianas el principal “riesgo práctico” para la adquisición de HIV es tener relaciones sexuales con sus esposos o compañeros estables. Como se mencionó previamente, alrededor del 50% de las mujeres diagnosticadas con la infección en la región de la Costa Atlántica, reportaron tener un compañero sexual único y estable: Las diferencias en la dinámica epidemiológica del HIV entre ciudades descritas previamente, podrían estar relacionadas con factores culturales y con la asociación entre esos factores y las conductas sexuales; entre los hombres que representan los grupos étnicos predominantes de la Costa Atlántica, es frecuente que tengan múltiples compañeras sexuales y más de una familia estable.  La bisexualidad también puede ser un factor determinante para el incremento del número de mujeres infectadas en esa área. En la región nor-oriental, donde el contacto heterosexual es también el patrón predominante de la transmisión sexual, el culto del "machismo”, es más evidente que en otras regiones del país.

  8.5  MONITOREO Y EVALUACION

 El Coordinador Nacional del Proyecto realizará visitas periódicas a nivel regional y local, asegurando la operatividad del proyecto. Se llevarán a cabo dos evaluaciones entre el equipo nacional y el regional durante los dos años del proyecto; se analizaran y examinarán todas las operaciones nacionales y logísticas y se harán los ajustes necesarios. Los reportes sobre los progresos se generarán trimestralmente y se realizará una evaluación final antes de elaborar el informe técnico final. ONUSIDA será responsable de los ejercicios de la evaluación del impacto del proyecto. Al respecto se elaborará un documento, seis meses después de finalizado el proyecto.